27 marzo, 2015

Panecillos blandos sin gluten (sin preparados panificables)

*Con la receta para panchos de Silvina Rumi. Gracias Silvina, eres una gran ayuda para el mundo celiaco.

Son muy tiernos, como los utilizados para perritos calientes pero mucho más ricos. A mi familia les encantan, sobre todo a los peques de la casa.

Son facilísimos de hacer y no requieren amasado. Cuando los hagáis y los probéis no haréis muchos cambios más de panecillos, porque éstos están geniales.



Ingredientes:

100 gramos de harina fina de maíz (fécula de maíz)
70 gramos de fécula de mandioca
100 gramos de leche en polvo
2 cucharadas azúcar
1 cucharadita de sal
5 gramos de goma xantana
5 gramos de levadura de panadería seca
5 cucharadas de aceite vegetal suave
250 mililitros de leche

Preparación:

Colocamos en un bol las harinas y demás ingredientes secos tamizados y en último lugar la sal separada de la levadura y mezclamos con una cuchara.

Incorporamos despacio la leche templada y el aceite y comenzamos a batir con varillas eléctricas durante unos minutos; primeramente despacio y luego a más velocidad hasta quedar la mezcla homogénea.

Tapamos con film transparente y dejamos reposar en lugar templado una media hora o hasta que veamos que la preparación ha subido un poco y está esponjosa. Yo, lo que hago es poner el horno abierto a unos 50ºC y coloco el bol que contiene la mezcla en una silla lo más cerca posible del mismo.

 

Mientras tanto preparamos los moldes engrasándolos y precalentamos el horno a unos 170ºC. un rato antes del horneado.

 

 Una vez haya crecido la mezcla, sacamos con cuidado la masa y colocamos en una manga pastelera (es más cómodo) si no tenéis, no pasa nada, lo hacéis con cucharadas. Acto seguido, rellenamos los moldes reservados.

Los introducimos al horno en su parte media por un tiempo de entre 20-30 minutos, dependiendo de los moldes que utilicemos y el horno que tengamos. Pasados los primeros 15 minutos hay que estar un poco sobre ellos para que no se nos doren demasiado, pero merece la pena.


Sacamos los panecillos y dejamos enfriar unos minutos al lado del horno abierto, así no bajarán mucho con el cambio de temperatura y después los pasamos a una rejilla colocada en la mesa o encimera para que terminen de enfriarse por completo. Después toca disfrutarlos. 


Espero que os gusten mucho. Un beso,


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